No nos resignamos

Europa y la familia de democracias que constituyen su esencia están en crisis. Esta vez es diferente. Peligra el modelo de convivencia, democracia abierta y seguridad compartida que ha creado uno de los espacios de paz y prosperidad más exitosos de la historia moderna. Europa tiene por delante muchos desafíos, pero tres son inminentes y podrían resultar demoledores.

En primer lugar, contemplamos el avance de un realineamiento autoritario global, acompañado de un revisionismo de la historia, de sus hechos establecidos y normas básicas. La combinación de geopolítica amoral, líderes autoritarios y juegos de poder es tentadora para nostálgicos de imperios y épocas pasadas, y es sin duda atractiva para políticos sin escrúpulos. Pero también es la misma combinación que a nuestros abuelos y bisabuelos les trajo desgracias, sufrimiento y generaciones perdidas.